La creatividad es un elemento que nos caracteriza como seres humanos. Es una cualidad que nos puede impulsar tanto en nuestro trabajo como en nuestro día a día. Para explorar este concepto a mayor profundidad conversamos con Analisa Williams, fundadora y directora de Casa Cultural Huellas.

P: ¿La creatividad es una cualidad con el que las personas nacen o es algo que se puede desarrollar con el tiempo?

Analisa: A veces pensamos que la creatividad solo se da en artistas o personas en el medio publicitario. Pero en realidad todo ser humano nace creativo. De 0 a 6 años todo niño es puramente creativo, pero con el pasar del tiempo, la familia, la escuela, la cultura, etc. va coartando esa libertad creadora para poder entrar en unas “normas”. Pero todo humano puede retomar el desarrollo de esa capacidad creadora. Mozart empezó a crear obras musicales a los 4 años, Pascal a los 11 años escribió su primer tratado matemático, pero Newton publicó sus textos a los 33 años y Galileo a los 45 creó su primer telescopio. Hasta el último día de nuestras vidas podemos encender ese chip creador.

P: ¿Diría que la creatividad es una cualidad perenne en las personas o es algo que necesita ser alimentado?

Analisa: un 2% de las personas que nacen creativas se mantienen puramente así. Estos son los artistas y genios. Los que no estamos en ese 2% si necesitamos estar constantemente desarrollándonos. Estamos en una sociedad donde todos estamos haciendo prácticamente lo mismo y tenemos que conseguir la manera de salirnos de nuestras filas para dejar de hacer ese trabajo robótico.

P: ¿Cómo podemos variar nuestro ritmo de vida para fomentar la creatividad?

Analisa: Hay que crear un mapa con un camino y preguntarse ¿A dónde quiero llegar? ¿Cómo puedo contribuir con esta sociedad? No vivir como robots en automáticos viviendo lo mismo todos los días. Conseguir nuestro norte y desde ahí generar ideas. Quitarnos las etiquetas que nos limitan. Podemos tener fe en nuestra capacidad creadora, olvidar las críticas, tanto hacerlas como recibirlas. Decir lo que queremos y trabajar en ello. Hay que retomar nuestro niño interior y ver las cosas desde su perspectiva. A veces nos enfocamos una meta de forma tal que solo vemos la meta en sí no disfrutamos el proceso.

P: ¿Cómo le explicarías la importancia de ser creativo a alguien que se autodenomina “no creativo”?

Analisa: Una vez vi una encuesta de IBM en donde se le pregunta a los CEOs de las empresas “¿Cuál es la cualidad que buscas a contratar a los líderes de tu empresa?” y en un listado de 12 cualidades, la número uno era la creatividad. Nosotros mismos nos podemos nuestros límites pero todos podemos ser creativos, haciendo cosas diferentes y rompiendo paradigmas. A nivel cerebral, para encender neuronas hay que hacer cosas diferentes para tener un mayor marco de referencia para solucionar algo. Para hacerlo, el arte es un medio fabuloso.

P: ¿Existen cualidades que hay que tener para ser creativos?

Analisa: Una cosa importante es conocernos. Cuando estamos alterados y cuándo estamos creativos, cuándo estamos estructurados y cuándo somos creativos; y buscar el balance entre una cosa y otra; y olvidarnos de la “certeza”. Ay que pensar con humildad “que puedo aprender”. Hay un ejercicio importante que hacemos en los talleres donde les decimos “todos caminen al ritmo de los aplausos” y lo que encontramos es que todos empiezan a caminar en fila.

P: ¿Cómo podemos aplicar creatividad en el ámbito de trabajo?

Analisa: el mundo competitivo de hoy necesita personas flexibles y que tomen riesgos, pero tanta información nos satura y quedamos sumergidos en una pecera donde no sabes a donde ir. ¿Cómo puedo hacer en mi oficina? Generando ideas. Abriéndome a otras opciones. A veces la idea más descabellada es la que funciona. EL rector de Harvard les dijo a los creadores de Facebook que buscaran otro proyecto y mira en donde están. Hay que empezar a generar ideas pero siempre manteniendo el balance de nuestra estructura y de nuestra lógica. Una innovación es crear y aterrizar una idea, levándola a la vida real. De nada sirve crear una idea y no llevarla a cabo. A mí me llegan proyectos de artistas que son fabulosas pero no se pueden llevar a cabo porque están en el área de creación pero no se mueve al área lógica y de ejecución.

P: ¿A qué se debe ese caso común de la persona que crea una idea y que nunca se convierte en realidad?

Analisa: Miedos, falta de orden, no buscar ayuda. No moverse del punto creador e inventor. Hay que ser muy balanceado.

P: ¿Qué recomendación le darías a una persona que tiene una buena idea pero que no sabe cómo hacerla realidad?

Analisa: ¡Atrévete! Hay que trabajar, creérselo, llenarse de pasión, buscar posibilidades y cuando hay una idea, desinhibirse y creer en nosotros mismos, sin escuchar las críticas.

P: ¿Qué elementos consideras que son amigos y enemigos de la creatividad?

Analisa: La certeza de creer que lo sabemos todo, la experiencia y la cultura en nuestra sociedad, esos miedos constantes que tenemos de que no podemos hacer algo. Los aliados son la desinhibición, la pasión, la empatía, ser autocríticos y la adaptabilidad.

P: ¿Por qué la experiencia es un enemigo de la creatividad?

Analisa: Porque la experiencia nos lleva a una zona de confort, a la idea de “cómo ya lo vivimos, esto es lo que es”.

P: ¿Si estás hablando con una persona que se autodenomina “no creativo”, que recomendaciones le darías para que encuentra la creatividad en él?

Analisa: Sal de tu zona de confort, busca otras opciones, rompe hábitos, rompe rutinas, salte de la línea, evalúate: ¿Qué estás haciendo? ¿Cómo puedes mejorar? ¿Cómo puedes generar ideas que te gusten y que te apasionen? Todo a la vez.